domingo, 13 de abril de 2014

Estación ferroviaria Guillermo Enrique Hudson

La estación ferroviaria Hudson se originó al librarse al servicio público el Ferrocarril Buenos al Puerto de la Ensenada en 1872. Al principio, ésta era una simple parada llamada Palo por los vecinos, porque estaba compuesta  por un terraplén que tenía un palo en el centro, en el que se colocaba una bandera para hacer detener el tren cuando había algún pasajero, de lo contrario, no se detenía. La bandera la guardaba la familia Goñi que tenía su vivienda frente a la parada ferroviaria. Más tarde, esta parada pasó a llamarse Conchitas, por la abundante presencia de conchilla en los suelos de la zona. Esta nomenclatura posiblemente se impuso alrededor de la década de 1880, en relación a la fundación de Villa Matilde, próxima a la estación.
Debido a la construcción de la doble vía entre Barracas y Ensenada, en 1888 el Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada solicitó permiso al gobierno de la provincia de Buenos Aires para la construcción de la nueva estación Conchitas con su correspondiente plano, debido a que la actual iba a quedar inutilizada.

Plano de la nueva estación Conchitas en 1888 realizado por el Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada.
Archivo Juan C. Grassi- Asociación Orígenes Berazategui.

En 1929, por ordenanza municipal (en ese entonces Partido de Quilmes), se pidió al Ferrocarril Sud diese el nombre de Guillermo Enrique  Hudson a la estación Conchitas. La iniciativa del cambio de nombre correspondió a una comisión de la que formaba parte el Dr. Fernando Pozzo, quien logró ubicar la casa natal del  escritor, la estancia "Los 25 Ombúes" en el actual Partido de Florencio Varela. El cambio de nombre se realizó el 7 de noviembre de 1930.

Inauguración del nuevo cartel de la estación con el nombre de Guillermo Enrique  Hudson, 7 de noviembre de 1930.
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas.

El edificio principal de la estación ferroviaria está del lado este, contando con boletería y sala de espera y en el mismo andén hacia el extremo norte, se ubica la cabina de señales. Hacia el oeste, cuenta con un refugio para pasajeros, una vía auxiliar y playa de maniobras. El Manual de Estaciones  de 1958, establece que es una estación de primera categoría habilitada para pasajeros, encomienda, carga, telégrafo y hacienda. Se aclara, además, que está habilitada únicamente para recibir y despachar cargas por vagón completo, esta función seguramente vinculada a la Maltería, utilizando el desvío ferroviario pedido por la Cervecería Quilmes a las autoridades del Ferrocarril Sud.

Imagen antigua de la estación ferroviaria G. E. Hudson. Se desconoce la fecha.
Archivo Municipal de  Fotografías Antiguas.

En 1996, la estación ferroviaria fue acondicionada debido a que fue punto importante de conexión para la exposición de Casa FOA, realizada en la imponente estancia "Abril" que perteneciera a la familia Pereyra Iraola, donde se dispuso de trenes especiales desde Plaza Constitución a Hudson para el traslado de personas interesadas en la muestra.
Recientemente, la estación ferroviaria fue remodelada por la empresa UGOFE-Línea Gral. Roca, respetando en gran parte el estilo original de la edificación.
El pueblo comenzó a tomar impulso desde 1886 en adelante cuando se iniciaron las obras de la primera gran industria, la Destilería Franco-Argentina de la firma Bemberg y Cía., dedicada al principio a la fabricación de alcohol. Posteriormente, en 1916, fue remodelada para la preparación de cebada malteada para la industria cervecera, dando origen a la Primera Maltería, contando con amplios silos de almacenamiento y estacionamiento de cebada malteada. Esta fábrica tenía dos desvíos del ferrocarril desde la estación Hudson para carga y descarga de materias primas y producción. Contaba también con caminos de acceso y otras innovaciones. La Primera Maltería fue uno de los establecimientos más importantes de Sudamérica en este rubro. Esto puso en evidencia su enorme importancia y fue el comienzo de la población estable en la localidad. Posteriormente, esta industria pasó a llamarse Maltería Hudson S.A.

Vista de Maltería Hudson, próxima a la estación ferroviaria. Circa 1930.
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas.
Interior de Maltería  Hudson, donde se observa el desvío ferroviario para carga y descarga. Se desconoce la fecha.
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas.

Cabe recordar, que Guillermo Enrique Hudson nació el 4 de agosto de 1841 en la estancia "Los 25 Ombúes". Hijo de inmigrantes norteamericanos, Carolina Kimble y David Hudson, llegados en 1834 al país. En esta estancia, Hudson pasó su infancia y su juventud con sus cinco hermanos. Vivió un tiempo en Buenos Aires y luego se embarcó a Inglaterra, llegando en 1874, donde se casó y residió allí hasta su muerte ocurrida en 1922. Se distinguió  en el estudio de las ciencias naturales, especialmente en la ornitología. De su innumerable obra se puede citar "La tierra púrpura", "El cuento de un overo", "El Ombú", "Aves del Plata" y "Allá lejos y hace tiempo", donde recuerda su infancia en su tierra natal. Actualmente, su casa natal es museo y monumento histórico provincial, en el actual Partido de Florencio Varela.

Guillermo Enrique Hudson, naturalista y escritor.
Imagen publicada en internet.



Bibliografía consultada


  • Rodríguez Avellón, Eduardo. Crónica de mi pago. Asociación Orígenes Berazategui, 1997.
  • Craviotto, José A. Historia de Quilmes. Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, 1967.
  • Manual de Estaciones. Empresa Ferrocarriles del Estado. Primera edición, 1958.
  • Enciclopedia visual de la Argentina. Tomo II. Clarín, 2003.
  • Merello, David. De como el Roca pasó a ser el FCBAPE. Revista Todo Trenes N°65, marzo 2009.


Prof. Raúl Alberto Leyes
Asociación Orígenes Berazategui

jueves, 10 de abril de 2014

Estación Ferroviaria Plátanos

En 1875, el Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada compró a Laureano Godoy una fracción de terreno para construir una estación. Ésta se llamó Godoy, como era usual en la época de colocar nombres a las estaciones de acuerdo a los propietarios de las tierras que fueron afectadas para tal función.
Alfonso Ayerza, propietario de la Estancia "Las Hormigas", lindante con la estación, gestionó ante las autoridades del Ferrocarril Sud el cambio de nombre de la misma por el de Plátanos, seguramente inspirado en la abundancia de plátanos orientales y su rápida adaptación al lugar, que junto a otras especies arbóreas, plantó en su estancia. Su pedido se concretó el 1 de febrero de 1906. En 1980, las autoridades de Ferrocarriles Argentinos, cambiaron el nombre de Plátanos por el de Dr. Ricardo Levene, quien fuera un importante historiador. El nuevo nombre no fue aceptado por los población local, derribando varias veces el cartel nomenclador, lo que llevó a que, posteriormente, se restituyera el nombre Plátanos.

Estación ferroviaria Plátanos en 1954, nombre propuesto por Alfonso Ayerza. Imagen publicada en un loteo de Vinelli.
Archivo Asociación Orígenes Berazategui


De acuerdo al Manual de Estaciones de 1958, la estación ferroviaria Plátanos estaba habilitada para pasajeros, encomienda, telégrafo y hacienda, aclarando que recibe y despacha hacienda con previo arreglo únicamente. Esta función de hacienda probablemente estuvo vinculada con la estancia "Las Hormigas", que si bien para esta época ya había desaparecido, esa función seguía vigente, no así en el Manual de 1980 donde se advierte que ya no se especificaba la función de hacienda.

Principios de la década de 1980, cuando la estación Plátanos cambió su nombre por el de Dr. Ricardo Levene.
Archivo Asociación Orígenes Berazategui

La estación  tiene su edificio principal con boletería del lado este del andén y un refugio para pasajeros del lado oeste, que antiguamente mediante una elegante escalera, se comunicaba con la estancia "Las Hormigas"
Recientemente, la estación ferroviaria Plátanos fue remodelada totalmente por la empresa UGOFE-Línea Gral. Roca, dándole un aspecto moderno aunque perdiendo, en gran parte, su aspecto original.
Cabe mencionar que el pueblo de Plátanos comenzó a crecer y desarrollarse después de lotearse una parte de la estancia "Las Hormigas", mientras que la otra parte de dicha estancia fue comprada por la industria textil SNIAFA que se instaló en el lugar. Ambos hechos se  produjeron a fines de la década de 1940. Así, se puede afirmar que el origen de Plátanos está muy ligado a las familias Ayerza y Bustillo.

Alfonso Ayerza, dueño de la estancia "Las Hormigas", quien impuso el nombre de Plátanos a la estación ferroviaria
Archivo Ana María de Mena

Alfonso Ayerza, nació en Buenos Aires en 1862. Se casó con María Elena Jacobé Iraola y en 1886 compraron a la familia Godoy, 140 hectáreas de tierras surcado por el arroyo Las Conchitas, en la actual localidad de Plátanos. Allí erigieron la estancia y haras "Las Hormigas", nombre que remite a la abundancia de estos insectos en el lugar. Al poco tiempo esta estancia y haras se convirtió en uno de los principales establecimientos del país en la cría de caballos árabes y toros Hereford.

Casco de la estancia y haras "Las Hormigas", circa 1900.
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas
Blanca Ayerza, hija de Alfonso, se casó con el prestigioso arquitecto Alejandro Bustillo y vivieron en una casa aledaña a la estación ferroviaria Plátanos, llamada "Los Claveles". Ésta había sido regalo de bodas de la familia Ayerza al nuevo matrimonio. Esta casa tenía jardines con muchas flores, donde abundaban los claveles, de allí su nombre. Asimismo, estos jardines llegaban hasta la orilla del arroyo Las Conchitas, en cuyo cauce Alfonso Ayerza emplazó una réplica de la estatua de la Venus de Milo, admirada por los pasajeros del tren al cruzar dicho arroyo. Esta escultura se encuentra actualmente en la entrada del Centro Cultural León F. Rigolleau en la ciudad de Berazategui. Alfonso Ayerza falleció en Buenos Aires en 1942 casi con 80 años de edad.

El arquitecto Alejandro Bustillo, quien vivió en el chalet "Los Claveles" frente a la estación ferroviaria Plátanos.
Imagen publicada en internet.

La estatua de la Venus de Milo en el medio del cauce del arroyo Las Conchitas. Al fondo y a la derecha se observan el chalet "Los Claveles" de Alejandro Bustillo y la estación ferroviaria Plátanos, circa 1940.
Archivo Ana María de Mena.




Bibliografía consultada


  • Rodriguez Avellón, Eduardo. Crónica de mi pago. Asociación Orígenes Berazategui, 1997.
  • De Mena, Ana María. Don Gregorio. Edición de la autora, 2000.
  • Waddel, Jorgel Una cuestión de nombre. Revista Todo Trenes N° 59. Mayo-junio 2008.
  • Manual de Estaciones. Empresa Ferrocarriles del Estado Argentino. Primera edición, 1958.
  • Enciclopedia Visual de la Argentina, Tomo II. Clarín, 2003.


Prof. Raúl Alberto Leyes
Asociación Orígenes Berazategui

domingo, 6 de abril de 2014

Estación Ferroviaria Berazategui

La estación ferroviaria Berazategui se habilitó al librarse al servicio público el  Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada el 31 de diciembre de 1872.
El origen del nombre de la misma se debe a don José Clemente Berazategui quien donara las tierras para la estación con la condición de que llevara su nombre, como era usual en la época.

Don José Clemente Berazategui, quien donara las tierras para la estación ferroviaria que lleva su nombre.
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas

El primer jefe de la estación fue Juan Wilches, quien se ocupaba no solamente de la estación Berazategui, sino también de las estaciones Godoy (actual Plátanos) y Conchitas (actual G.E. Hudson), viajando en el tren y realizando el despacho de  cargas, encomiendas y boletería en cada una de ellas y regresaba en caballo a la estación inicial.

Estación ferroviaria Berazategui, circa 1890.
Archivo Asociación Orígenes Berazategui

El edificio principal de la estación está sobre el este del andén, que corresponde al segundo construido en 1881 y que se lo ubicó un poco más al norte que al primer edificio. Allí funcionaba la boletería, el telégrafo, la sala de espera, el depósito de encomienda y la vivienda del jefe de estación. Este edificio era bajo, de dos alas, revestido de revoque gris. Sobre el mismo andén, hacia el norte, se ubica la cabina de señales. Al principio, la línea contaba con una sola vía, habiendo un servicio por la mañana y otro por la tarde.  En 1888 se construyó la doble vía habilitándose un año después.
Una vez vendida esta línea al Ferrocarril Sud, la estación Berazategui fue ampliada y modernizada hacia 1910, construyéndose un gran refugio para pasajeros y una gran playa de maniobras, ambas obras del lado oeste del andén. Hacia 1926 se construyó el puente peatonal de hierro y mampostería sobre las vías. Esta ampliación a principio del siglo pasado  respondió a dos razones importantes: por un lado, a la instalación de Cristalerías Rigolleau (1906) y, por otro lado, a la habilitación de la Vía Circuito (1910), desvío que se realizó desde esta Berazategui  hacia Bosques. Ambos hechos provocaron el aumento de pasajeros.

Estación ferroviaria Berazategui en la década de 1920. Se aprecia su ampliación y el puente peatonal sobre las vías.
Archivo David Merello

Efectivamente, Berazategui tomó mayor impulso al instalarse Cristalerías Rigolleau frente a la estación ferroviaria, lo que implicó que se realizara un desvío ferroviario particular hacia el interior de la fábrica,  para la carga y descarga de materias primas y productos elaborados. La vía ingresaba a la fábrica desde la playa de maniobras del lado sur de la estación; lo hacía en forma paralela a las vías principales del ferrocarril, y dentro del predio de la industria se desprendía en forma de V, una vía ingresaba de sur a norte y se ramificaba en toda la superficie de la planta fabril.

Desvío ferroviario dentro de Cristalerías Rigolleau, donde se observa la construcción de la fábrica, circa 1910.
Archivo David Merello

Hacia 1910, el Ferrocarril Sud decidió hacer un desvío  a 1 km al sur de la estación Berazategui, habilitando la Vía Circuito, que conectaría esta estación con Bosques. Esto implicó más espacio y comodidad para los pasajeros, convirtiéndose en una estación de transferencia,   con mayor cantidad de viajantes, de allí la necesidad de ampliarla.
El Manual de Estaciones establece que Berazategui es una estación de primera, habilitada para pasajeros, encomienda, telégrafo y carga, aclarándose en este último caso, que está habilitada únicamente para recibo y despacho de cargas por vagón completo, función asociada principalmente a Cristalerías Rigolleau.
Una revista del Ferrocarril Sud de 1925, arroja los siguientes datos del movimiento ferroviario en la estación Berazategui: cargas despachadas 36.184 toneladas; cargas recibidas 74.098 toneladas; número de pasajeros de primera clase 79.637; número de pasajeros de segunda clase 501.369. Asimismo, el tráfico de trenes diarios ha ido aumentando a través de los años, hacia 1920 corrían 84 trenes, hacia 1960 corrían 105 trenes y hacia 1987, corrían 197 trenes.
Al nacionalizarse los ferrocarriles en 1948, este ramal pasó a integrar la  Línea Nacional Gral. Roca (LNGR) de gestión estatal. En 1995, se privatizaron los servicios ferroviarios, pasando esta línea a ser administrada por Transportes Metropolitano Roca (TMR), empresa que realizó una importante remodelación de la estación ferroviaria, modificando parcialmente el estilo original de la misma. En los últimos años, este servicio pasó a la administración de la empresa UGOFE-Línea Gral. Roca.

Vista aérea de la estación ferroviaria Berazategui en 1975.
Archivo David Merello

La estación ferroviaria Berazategui sigue manteniendo un importantísimo movimiento de pasajeros, tanto hacia las ciudades de Buenos Aires y La Plata como hacia otras localidades intermedias del Gran Buenos Aires.



Bibliografía consultada:


  • Rodríguez Avellón, Eduardo. Crónica de mi pago. Asociación Orígenes Berazategui, 1997.
  • Lopez, Mario J. Historia de los Ferrocarriles de la Provincia de Buenos Aires 1857-1886. Lumiere, 1991
  • Beliera, Aldo. Berazategui. Estudio histórico-genealógico. Biblioteca Manuel Belgrano, 2010.
  • García, Sergio. Las expansiones del Ferrocarril Sud y la formación del  Ferrocarril Roca.  Revista Todo Trenes N°7.  Abril-mayo 2010.
  • Merello, David. De como el Roca pasó a ser el FCBAPE. Revista Todo Trenes N° 65. Marzo 2009.
  • Merello, David. www.museoferroviarioflavam.com
  • Manual de Estaciones. Empresa Ferrocarriles del Estado. Primera edición, 1958.
  • Lanz, Atanasio A. Apuntes para la historia de Berazategui. Asociación Orígenes Berazategui, 1994.



Prof. Raúl Alberto Leyes
Asociación Orígenes Berazategui




El Ferrocarril en Berazategui

El Partido de Berazategui está surcado por dos líneas ferroviarias: el Ferrocarril Gral. Roca y el Ferrocarril Gral. Belgrano, existiendo 8 estaciones en el distrito: Berazategui, Plátanos, Guillermo Enrique Hudson, Pereyra, Juan María Gutiérrez, Villa España, Ranelagh y Carlos Tomás Sourigues; una parada: Centro Agrícola El Pato y un apeadero: Juan Vucetich.

Líneas y estaciones ferroviarias dentro del Partido de Berazategui.
Diagrama: Raúl A. Leyes

El Ferrocarril Gral. Roca en nuestro distrito tiene 3 ramales: Plaza Constitución-La Plata; Plaza-Constitución-Bosques (vía Circuito) y Temperley-La Plata.
El ramal Plaza Constitución-La Plata fue creado por el ex Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada en 1872 (de capitales ingleses) dando origen a la estación Berazategui el 31 de diciembre del mismo año. También se crearon las estaciones Godoy (actual Plátanos), Conchitas (actual G. E. Hudson) y Pereyra. Posteriormente, en 1898 este ramal fue comprado por el Ferrocarril Sud, cuya red fue la más extensa de Sudamérica. Al nacionalizarse los ferrocarriles en 1948, esta línea pasó a denominarse Ferrocarril Nacional General Roca (FNGR). En la década de 1990 se privatiza este servicio y recientemente fue nuevamente estatizado.

Estación ferroviaria Berazategui. Circa 1890
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas

El ramal Vía Circuito (Plaza Constitución-Bosques) fue proyectado y aprobado en 1907 pero recién construído en 1910 por el Ferrocarril Sud con el objetivo de multiplicar las conexiones entre líneas. Este "circuito" conectó el ramal Plaza Constitución-La Plata con el ramal Temperley-La Plata, haciendo un desvío a 1 km de la estación Berazategui, creándose las estaciones Villa España y Ranelagh, habilitadas al servicio público en 1911. En 1939 se creó en este ramal, la parada Km 29,612, que posteriormente pasó a llamarse Carlos Tomás Sourigues. Al privatizarse este servicio, Sourigues dejó de ser una simple parada para convertirse en estación al agregarsele boletería.
El ramal Temperley-La Plata fue creado por el Ferrocarril del Oeste en 1884, que a su vez, uniría Haedo con José Marmol y de allí a La Plata, creándose en el distrito la estación Juan María Gutiérrez. En 1898 el Ferrocarril Sud compró este ramal y al nacionalizarse pasó a formar parte de la Línea Gral. Roca. En este período se habilitó el apeadero Juan Vucetich, ubicado próximo a la Escuela de Policía "Juan Vucetich" en el Parque Provincial Pereyra Iraola. Actualmente, este servicio ferroviario está activo para pasajeros hasta la estación J.M. Gutiérrez y viceversa. Solo llega hasta La Plata los servicios de carga. 
El Ferrocarril Gral. Belgrano está formado por la red del antiguo Ferrocarril de la Provincia de Buenos Aires conocido popularmente como "El Provincial". En 1927 este ferrocarril trazó un ramal de trocha angosta que unía Avellaneda con La Plata, atravesando el sudoeste del Partido de Berazategui, creándose en 1942 la parada Centro Agrícola El Pato, gestión realizada por los vecinos del lugar ante las autoridades del ferrocarril. Al nacionalizarse en 1948, este ramal pasó a integrar la Línea Nacional Gral. Belgrano y prestó servicio hasta fines de la década de 1970, donde fue clausurado, situación que se mantiene hasta la actualidad.





Bibliografía consultada

  • Rodriguez Avellón, Eduardo. Crónica de mi pago. Asociación Orígenes Berazategui, 1997.
  • Lopez, Mario. Historia de los Ferrocarriles de la Provincia de Buenos Aires 1857-1886. Lumiere, 1991.
  • García, Sergio. Las expansiones del Ferrocarril Sud y la formación del Ferrocarril Roca. En revista Todo Trenes N° 75, abril-mayo 2010.
  • Merello, David. De como el Roca pasó a ser el FCBAPE. En revista Todo Trenes N° 65, marzo 2009.


Prof. Raúl Alberto Leyes
Asociación Orígenes Berazategui


sábado, 5 de abril de 2014

Hudson, Bustillo y las aves

Dos personalidades que vivieron en tiempos diferentes pero que tuvieron en común el gusto, el respeto y el amor por las aves. Ellos eran Guillermo Enrique Hudson y César Bustillo.
GUILLERMO ENRIQUE HUDSON, naturalista y escritor, nació en estas tierras en 1841, precisamente en la estanzuela "Los Veinticinco Ombues" en el antiguo partido de Quilmes, actual partido de Florencio Varela.

Guillermo Enrique Hudson en su juventud.

Casa natal de G. E. Hudson, actual museo provincial
Foto: Raúl A. Leyes

Desde muy pequeño,  Hudson observaba con mucho detenimiento el comportamiento de los animales, sobre todo el de las aves. Fue tanta la pasión que despertaron estos seres alados al naturalista, que les dedicó varios poemas, como "El gorrión de Londres" y libros tales como: "El naturalista del Plata", "Aventuras entre pájaros", "Pájaros de la ciudad y la aldea" y "Aves del Plata" entre otros, además de su autobiografía "Allá lejos y hace tiempo" donde narra sus vivencias en su pago natal. Cabe destacar que todas sus obras fueron escritas en inglés, debido que desde 1874 había decidido radicarse en Gran Bretaña, en donde además fue socio fundador de la Sociedad Ornitológica Real. Otros hechos relacionados a la ornitología en ese país, fue que en 1899, la reina Victoria prohibió el uso de plumas en los gorros de los regimientos militares. Además, desde 1813 se hizo obligatorio instalar en todos los faros, perchas para que pudieran posar las aves marinas y en 1921, se prohibió la importación de plumas.
En su numerosa obra ornitológica, Hudson hace referencia a las siguientes aves: el misto, el jilguero, el cabecitanegra, el leñatero, la urraca, el tordo, el churrinche, el picaflor, las golondrinas, el chajá, las garzas, los flamencos, las torcazas, la tijereta, el chimango, el halcón, el carancho, la lechuza y el lechuzón, patos silvestres, cisnes, gansos, chorlos, el hornero y el gorrión.
Hudson muere en Gran Bretaña en 1822 dejando un valioso legado en cuanto a conocimiento ornitológico. En 1929, el intendente de Quilmes, Fernando Pozzo, primer traductor de la obra de Hudson, logró localizar el solar natal del escritor, lo cual motivó que iniciara los trámites para gestionar ante las autoridades del Ferrocarril Sud, la imposición de Guillermo Enrique Hudson a la estación llamada hasta ese momento Conchitas. El reemplazo del nuevo nombre de la estación ferroviaria se llevó a cabo el 7 de noviembre de 1930, con la asistencia de numeroso público.
Imposición del nombre de G. E. Hudson a la ex estación ferroviaria Conchitas, el 7 de noviembre de 1930
Archivo Municipal de Fotografías Antiguas

En 1956 la casa natal de Guillermo Enrique Hudson se convirtió en museo provincial.

CÉSAR BUSTILLO, artista plástico, hijo mayor del prestigioso arquitecto Alejandro Bustillo, nació en 1917 en Plátanos, actual partido de Berazategui. Como G. E. Hudson, Bustillo  tenía predilección por los animales y en especial por las aves, plasmándolo en frases escritas por él en las paredes de su taller de Plátanos y en libros que atesoraba. 

César Bustillo
Archivo Ana María de Mena

Su taller, que fuera lugar de inspiración y trabajo, era el antiguo galpón de terneros de la Estancia "Las Hormigas" y que posteriormente, César lo acondicionó como lugar de trabajo y vivienda, con mínimas comodidades pero funcional a su estilo de vida.

Taller de César Bustillo, actual museo. Se observa a la derecha un ombú, cuyo retoño fue traido de la casa natal de G. E. Hudson.
Foto: Raúl A. Leyes

En el interior del taller, César Bustillo escribió de puño y letra en sus paredes, frases alusivas a las aves:
"Por tí, goza en  mi alma
el aroma del jazmín, 
del canto de los pájaros, 
de las hojas del ombú
y del azul del cielo"

"Los pájaros, hijos del viento,
dieron sus alas a los ángeles"

"Aves y flores de las manos del artesano"

"Quieres vivir, 
hermano mío de la ciudad?
oye cantar a los pájaros
y goza de sus galanuras"

"Hijo de hornero,
he de admirarte siempre
arquitecto que vuelas"

"Ex hombre haste pájaro y...serás hombre"

"Hoy a las 9,35 oigo arrullar
por primera vez a una torcacita"

"El gallo anuncia el día, 
¿cuándo volverá
el hombre-gallo?"

"El día amanece porque el gallo canta"

"He visto a un chingolito
posado en la flor de un cardo
y todo envuelto en olor y luz de campo
...ahora puedo morir"

"Calandria que cantas,
continua cantando
sobre mi lápida, y
resucitaré para oirte"

"Sh!...la calandria está cantando"


Además de su gusto por la naturaleza, César fue un ferviente admirador de Hudson. De allí que frecuentemente visitara la casa natal del escritor, ya sea en cabalgata o navegando en bote el arroyo Las Conchitas que, coincidentemente las propiedades de ambas personalidades lindaban con el citado arroyo, aunque separadas por varios kilómetros de distancia una de la otra. Era tal la admiración hacia  Hudson, que Bustillo realizó un altorrelieve en piedra con una imagen de una calandria posada en una rama y una frase que reza "El pájaro y el árbol conocieron la belleza de tu espíritu", y además están las siglas de su nombre y el año de ejecución. Esta piedra fue colocada en frente del solar de Hudson en 1954 con la ayuda de A. Gallardo y E. Serventi en homenaje al escritor.

Colocación del altorrelieve en piedra en el solar natal de Hudson en 1954. En el centro de la imagen está César Bustillo
Archivo Ana María de Mena

Siguiendo con la admiración del naturalista, César Bustillo  plantó un retoño de ombú frente a su taller, que fue traído desde la propiedad de Hudson, que es el que se observa en la actualidad antes de entrar al recinto. Otro ejemplo de admiración de César hacia Hudson, fue que logró rescatar un trozo del techo original de la casa natal del escritor, que agentes públicos habían quemado. Tiempo después, esta pieza original fue reintegrado por Gregorio Serventi al Museo Provincial Guillermo Enrique Hudson.
Casa natal de Hudson. En primer plano se observa el altorrelieve realizado por Bustillo.
Foto: Raúl A. Leyes

Detalle del altorrelieve en piedra, donde se lee una frase alusiva y en el sector superior derecho las iniciales del autor y el año de realización.
Foto: Raúl A. Leyes

En relación a las aves, además de las frases citadas anteriormente, Bustillo realizó las esculturas en piedra de lechuzas que ornamentan el Museo de Ciencias Naturales "Bernandino Rivadavia" de la ciudad de Buenos Aires. También pintó varios cuadros con motivos de aves como gallos, patos, pirinchos, tordos, benteveos, golondrinas, lechuzas, halcón, palomas y horneros, todas aves que se encuentran en la zona. Motivos de aves también fueron talladas en piedra. La mayor parte de estas obras son conservadas por sus familiares.

César Bustillo falleció en Buenos  Aires en 1969 dejando un legado artístico de incalculable valor. En la década del 2000, la familia Bustillo cede a la Municipalidad de Berazategui este predio para convertirlo en el Museo-Taller "César Bustillo", que abrió sus puertas al público en 2006.

Hoy, con la reciente creación del CLUB DE OBSERVADORES DE AVES DE BERAZATEGUI las figuras de Hudson, como padre de la ornitología y Bustillo como gran defensor de las aves en libertad, son importantes guías y modelos a seguir para esta nueva entidad y para todos los que aman la naturaleza. 

Logo que identifica al COA Berazategui, creado en 2012.

Hudson y Bustillo, unidos por el amor a la naturaleza y, sobre todo, a las aves, vaya este humilde homenaje.



Bibliografía consultada:


·                     Hudson, Guillermo Enrique. Allá lejos y hace tiempo. Ediber, 2001.
·                   Hudson, Guillermo Enrique. Te lo cuento como un cuento. Aventuras con los pájaros de las       pampas. Compilación: Mariani, María Rosa. Buenos Aires Books, 2012.
·                     De Mena, Ana María. Don Gregorio. Edición de la autora, 2000.
·                     De Mena, Ana María. César Ave. Los muros de Bustillo. Edición de la autora, 2003.
·                     Porfiri, Liliana. ¿Quién es yo?. Ediber, 2009.
·                     Secretaría de Cultura y Educación-Municipalidad de Berazategui. 20 años de cultura popular. Ediber, 2008.

Prof. Raúl Alberto Leyes
Asociación Orígenes Berazategui
Club  Observadores de Aves de Berazategui