domingo, 8 de septiembre de 2024

“LA CHIMENEA” de la Av. 14

Cuando circulamos por la Av. 14 y su intersección con la Av. Juan Manuel Fangio, aparece de repente una chimenea de ladrillos que nos obliga a mirarla o reojearla, seguro la conocemos, es un hito de nuestra ciudad. Referencia inevitable para los Berazateguenses.

Es una chimenea que jamás largo humo, en realidad es una “VENTILETA” que pertenece a la empresa AySA (antes Obras Sanitarias de la Nación). Su función es la de permitir el venteo de los gases que emanan los residuos cloacales y su oxigenación, además de su escurrimiento, porque evitan el vacío por succión.
El edificio está en la Av. 14 (Almirante Brown) y la calle 158; allí se encuentra la última boca de inspección del primer conducto cloacal, la casilla de válvulas y la última ventileta antes de su descarga en el Río de la Plata. Fue construida en 1917. Por allí pasan los residuos cloacales de gran parte del conurbano y de toda CABA.
Esta construida con ladrillos colorados hechos en una fábrica que Obras Sanitarias tenía en San Isidro. En todo el trayecto de la cloaca existen unas 81 ventiletas y son todas iguales, solo varían la altura de acuerdo al tipo (A:35 m – B:30 m – C:25 m), El diámetro de la base es de unos 2,5 m y se va angostando en altura hasta unos 1,4 m; en su interior tiene un caño de hierro fundido de 70 mm de diámetro. Rematada con un coronamiento de material con detalles de estilo y un pararrayos. Al compararla con otras construidas en la misma época, en la de Berazategui se aprecia que fue recortada.
En Berazategui frente al lugar de la descarga, a unos 20 km del Riachuelo, las cloacas máximas desvían bruscamente su recorrido en un ángulo de 90° para dirigirse al río. En este punto de la primera cloaca, el conducto de hormigón fue reemplazado por tres líneas de caños de hierro fundido que en su origen se internaban en el río y desembocaban a unos 500 m. de la orilla. En el vértice del ángulo donde se inicia esta sección de la cloaca, hay una cámara de enlace del conducto y una casilla de válvulas esclusas. Al construirse la segunda cloaca máxima, las cañerías citadas fueron cortadas, prolongándose luego las dos cloacas en una desembocadura común constituida por un conducto semicircular de 4,50 m. x 2,48 m. que se interna 900 m en el río donde se efectúa la descarga.
Cronología de las construcciones de las cloacas:
• La Primera Cloaca Máxima se habilitó parcialmente en 1889, en 1905 finalizaron las obras proyectadas por el plan de Bateman, conocidas como las del “radio antiguo” o “radio Bateman”.
• En mayo 1915, se habilitó la Segunda Cloaca Máxima y su desembocadura en una cámara de enlace a la que también llegaba la Primera Cloaca, para la descarga conjunta en el Río de la Plata. Las obras del plan de González, que sufrieron interrupciones por el estallido de la Primera Guerra Mundial, concluyeron finalmente en 1922.
• la Tercera Cloaca Máxima fue habilitada en 1949.
• En 1972, se iniciaron las obras del tramo de la Cuarta Cloaca Máxima esta cloaca une Wilde con Berazategui, además se terminó la nueva desembocadura en el Río.
• En mayo del 2014, se produjo la inauguración de la “Planta de Tratamientos de Efluentes Cloacales Del Bicentenario”, ubicada a orillas del Río de la Plata en Berazategui.
Como siempre decimos, desde la Asociación Orígenes, esta y otras notas o investigaciones están abiertas para aportes, sugerencias y correcciones. Si bien ahora existe un paredón que no la permite visualizar, es nuestro deseo que se siga manteniendo en pie.
Agradecemos a la biblioteca Agustín González de AySA y Jefa de Depto. RRII y Prensa Dir. Reg. Sudeste. alguna fotos fueron provistas por Aysa.
Claudio Egisti Staniscia, Asociación Orígenes de Berazategui, septiembre 2024





















jueves, 25 de julio de 2024

A 80 años del primer surtidor de Kerosene en Berazategui

El 18 de julio de 1944, luego de subsanar algunos problemas, fue habilitado el primer surtidor de kerosene en Berazategui. El mismo se hallaba en la Av. 14 y la calle 148, en el lateral este de la Galería Hudson. Era atendido por su propietario y destacado vecino Emilio Trouvé. Despachaba sólo dos litros por persona, al valor de 0,18 centavos el litro, se encontraba abierto desde las 9:00 hs a las 15:00 hs. Este acontecimiento mirado 80  años después, parecería insignificante pero para esa época fue muy importante dado que se lograba conseguir este combustible mucho más cerca y más barato. Era un fluido muy utilizado para calefaccionar y cocinar.

En cuanto a su propietario, Emilio Trouve, era hijo de Alfredo Ignacio Trouve oriundo de Francia, que llegó a la Argentina junto a otros dos ingenieros (expertos en el tratamiento del vidrio) contratados por la empresa Rigolleau. En el lugar donde estaba ubicado el surtidor Trouvé tenía un taller mecánico; además al fundarse la primera Sociedad de Fomento de Berazategui, el 17 de septiembre de 1922; Emilio ocupó el cargo de presidente.

Recordamos que el kerosene es un líquido inflamable derivado del petróleo, fue parte de la vida cotidiana, en general se utilizaba para la calefacción, para cocinar y para hacer funcionar algunos artefactos del hogar, como los famosos calentadores Bram Metal y algunas heladeras. En nuestra ciudad todo cambió con el gas, primero en garrafas o tubos y después en la década del 80 con la llegada del gas natural, allí comenzó un lento declive que derivó en la casi total desaparición.

Seguramente muchos y muchas Berazateguenses, tendrán grabado en la memoria las largas colas para comprar el kerosene en épocas de invierno, en las estaciones de servicio ya desaparecidas, de la calle 149 y 11 o la de la Av. 14 entre 148 y 149, no eran las únicas; por otro lado existían los vendedores ambulantes en carros tirados por caballos o viejos camiones, además se podía obtener en algunos almacenes, como se podrá recordar era muy dificultoso poder adquirirlo. Queda para los lectores acordarse de su olor característico, los embudos, las damajuanas o los clásicos tachos con pico, etc.

Como siempre decimos, desde la Asociación Orígenes, ésta y otras notas o investigaciones están abiertas para aportes, sugerencias y correcciones.

Prof. Claudio Egisti Staniscia

Asociación Orígenes de Berazategui - Julio 2024

 

Calentador Bram Metal Nro. 2

domingo, 21 de julio de 2024

Curiosidades de épocas pasadas

Compartimos con Ustedes una publicación realizada por nuestro compañero Juan Carlos Grassi, en el periódico La Palabra, en Agosto de 2009.

Curiosidades de épocas pasadas

Las tierras cercanas a la Estación de Berazategui, zona conocida como pueblo de "San Salvador", ubicadas hoy entre la calle 14 y la avenida Florencio Varela y desde las vías hasta la 150 (según plano de época) se pusieron a la venta el 6 de marzo de 1892 y rematadas por César Ramella y Cía.; durante el año 1907, comenzaron a fraccionarse y lotearse otros dominios situados al sur de la hoy avenida 14. Otros, más alejados, fueron divididos en chacras y eran usados para pastoreo, labranza, tambo o la industria de los Hornos de Ladrillo.

Un modo de sacar réditos de una finca que, en muchos casos, no era aprovechada en toda su extensión, ya fuera porque las habían comprado como inversión (el caso de quienes se domiciliaban en localidades alejadas) o porque no disponían de personal o dinero suficiente para tender a la totalidad de sus posesiones, era arrendarlas o alquilarlas.

En una de las escrituras de la época leemos que uno de los casos antes mencionados se dio cuando el propietario de un tambo, arrendó parte del mismo con la finalidad de obtener ganancias extras de algo que se hallaba improductivo.

Así fue que el 10 de Agosto de 1913, por escritura 106, Antonio Mendiberry, casado con Valentina Paula Godoy, arrienda a Ángel J. Devicenzi, casado, vecino del pueblo de Florencio Varela, "una parte de una Finca de su propiedad ubicada en el Cuartel IV de este Partido a inmediaciones de la Estación Ranelagh, compuesta de 5 Ha., que lindaba: al noreste con Don Francisco Traverso; al  sudeste con Claudio Ruiz; al sudoeste con Luis Drago y al noroeste con la Compañía Tierras del Sud".

Dicha posesión le correspondía en mayor proporción, por adjudicación que se le hizo en el juicio sucesorio de su finada primera esposa Doña Valentina Paula Godoy, en virtud de la partición hecha por el Dr. Alejandro Miñones, el 3 de Mayo de 1906, hijuela que fuera inscripta el 6/8/1907, bajo el Nro. 36471, serie "A".

El escribano actuante manifestaba que "por los certificados se comprobó que el bien está inscripto a nombre del locador, en una mayor porción... y que el plazo del Arrendamiento o Alquiler se estipula en dos años, con opción a otro más".

Que el objeto del arrendamiento, era establecer ... "un horno de ladrillos", fin que no podría ser suplantado por otro, sin consentimiento del locador.

Devicenzi se comprometía a "fabricar unos dos millones de ladrillos de calidad común, en el plazo de los 2 años, siempre que la tierra arrendada respondiese..."; y que abonaría la suma de "un peso con setenta centavos moneda nacional por cada 1.000 ladrillos crudos, contados en la pila, debiendo efectuarse los pagos al estar cocidos y en el momento de cargarlos para expendio".

Además, se establecía que en caso que la tierra arrendada no respondiese para la fabricación a que se destina, "el locador se compromete a entregar... una cantidad igual de tierra... dentro del perímetro de tres cuadras, en que se estableciere el Horno".

Asimismo, se dejaba constancia de que "no podrá extraer más tierra... que una punteada general que no podrá exceder 35 centímetros de profundidad en toda la extensión de la tierra arrendada.

Tenía, el locador, prohibido subarrendar, y al vencimiento del contrato Don Antonio Mendiberry se reservaba el derecho de "levantar todas las construcciones, y mejoras hechas en la propiedad arrendada... dejando limpio el terreno".

En solamente dos años, unas tierras baldías, le dejaron a Mendiberry una ganancia de más de tres mil doscientos pesos moneda nacional.

                                                                            Juan Carlos Grassi

                                                                          Investigador Histórico

                                                               Asociación Orígenes de Berazategui 

martes, 2 de julio de 2024

Un Berazateguense y un Quilmeño en la Segunda Guerra Mundial

  La Segunda Guerra Mundial se desarrolló entre 1939 y 1945; Europa vivió el enfrentamiento de dos grandes alianzas: las potencias del Eje, con Alemania, Italia y Japón como principales protagonistas; y los Aliados, con Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia, entre otros. La pérdida en vidas humanas fue de entre 55 y 60 millones de personas, ha sido el conflicto armado más devastador de la historia de la humanidad.

Participaron en la Segunda Guerra Mundial alrededor de 1.500 los argentinos, jóvenes hijos de alemanes que emigraron a nuestro país. Hubo soldados, suboficiales y oficiales que descansan en tumbas desperdigadas por los diversos frentes bélicos. Del lado de los aliados hubo unos 4.000 argentinos, en su mayoría hijos de ingleses radicados en nuestro país, que pelearon para las fuerzas británicas y las fuerzas aéreas Canadienses.

Desde la Asociación Orígenes siempre estamos tratando de destacar las cosas asombrosas que tienen nuestra querida Berazategui y en este caso incluiremos a la localidad vecina de Quilmes. En esta ocasión nos centraremos sólo en un vecino de Quilmes y otro de Berazategui que participaron como voluntarios y fallecieron en esa contienda bélica.

El Quilmeño Enrique Alberto Venn, hijo de Vivian y María Esther, participó como reserva de voluntarios navales Reales, tripulante del buque H.M.S. Copra del Reino Unido, con el rango de Teniente, asistente del capitán de playa. Falleció el 6 junio 1944 a los 29 años de edad, durante el desembarco en Normandía en el sector Queen Red de Sword Beach, desembarco conocido como “Día D”, siendo el operativo militar más complejo y gigantesco de la historia bélica. Su cuerpo descansa en el cementerio militar de la Commonwealth de Bayeux, el cementerio británico más grande situado en territorio francés.


Enrique Alberto Venn


Su lápida en el Cementerio Militar de Bayeux
(Fallen Heroes of Normandy)

El Berazateguense Erwin Kleinbub, hijo de Armando de 28 años y Francisca de 29 años ambos de nacionalidad Alemana, nacido el 22 de julio de 1923 en la casa de la familia en Berazategui. Salieron como testigos del nacimiento Antonio O. y Juan B. ambos domiciliados en la actual calle 15A entre 150 y 151, la inscripción ante el registro civil de Berazategui se produjo, el 28 de julio de 1923.

Con casi 20 años en junio de 1943 ingresó a la unidad de combate 103° Sección Panzer de Reconocimiento, integrando el 3° Escuadrón de Vehículos Ligeros Blindados. Luego de un largo periplo por Italia, Alemania y el sudeste de Francia, murió el 19 de noviembre de 1944. Cayó en el pueblo francés de Bergheim, en la región de Alsacia, no muy lejos del río Rin, combatiendo a los aliados occidentales. Su cuerpo nunca fue recuperado.


Documento que registró la muerte Erwin Kleinbub, de Berazategui 

Algunos datos fueron extraídos del libro de Julio B. Mutti, “Nazis Argentinos: que pelearon en la Segunda Guerra Mundial”.

Fuentes de información: PA Bundesarchiv: fondo documental "Deutschland ina Kampf gefallene Soldaren, 1939-1948". Box number GA893/0680 - 0999. Certificare number: G-A 893/0921.

Como siempre decimos, desde la Asociación Orígenes, esta y otras notas o investigaciones están abiertas para aportes, sugerencias y correcciones. En este caso sería muy interesante encontrar algún dato más. Un agradecimiento especial a Sergio Díaz por la contribución.

Prof. Claudio Egisti Staniscia, Asociación Orígenes de Berazategui, Junio 2024









jueves, 30 de mayo de 2024

Presentación del Libro "Un Territorio, Tres Historias" en la 48° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

El pasado domingo 5 de mayo invitados por del área de cultura del municipio de Quilmes, en el stand del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, de la 48° edición de la Feria Internacional del Libro, de la presentación del libro “Un territorio tres historias", el libro póstumo del querido historiador Chalo Agnelli, en donde la Asociación Orígenes de Berazategui es coautora, junto a Claudio Schbib, Alejandro Gibaut, Analía Fariñas y la Asociación Los Quilmeros.